Aguas residuales: qué son, tipos y cómo las trata Aguakan en Quintana Roo
Las aguas residuales son uno de los mayores retos ambientales en destinos turísticos, por ello su tratamiento adecuado es clave para proteger la salud y los ecosistemas. También conocidas como aguas servidas, estas se refieren al recurso alterado tras el uso humano, ya sea en hogares, industrias, comercios o actividades agrícolas. Contienen materia orgánica, bacterias, químicos, grasas y otros contaminantes.
En estados como Quintana Roo, donde el crecimiento urbano y turístico es acelerado, el manejo de estas aguas es un tema crítico. Un tratamiento inadecuado puede contaminar acuíferos, cenotes y el mar, afectando tanto a la población como a la biodiversidad.
¿Qué tipos de aguas residuales existen?
Las aguas residuales se clasifican según su origen, lo que determina el tipo de tratamiento que requieren:
- Domésticas: Provienen de viviendas. Se dividen en aguas negras (inodoros) y aguas grises (duchas, lavadoras o fregaderos).
- Industriales: Generadas por procesos productivos, pueden contener metales pesados o sustancias químicas complejas.
- Pluviales: Agua de lluvia que arrastra contaminantes de calles, techos o superficies urbanas.
Cada tipo presenta distintos niveles de contaminación, por lo que su manejo debe ser especializado para evitar impactos ambientales.

¿Cómo trata las aguas residuales Aguakan?
Para enfrentar este reto en Quintana Roo, Aguakan opera diversas plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) que cumplen con la NOM-001-SEMARNAT-2021, normativa que regula la descarga de contaminantes y nutrientes como nitrógeno y fósforo. El proceso de tratamiento se divide en varias etapas:
1. Pretratamiento
Se eliminan sólidos grandes, arenas y residuos que podrían dañar los equipos.
2. Tratamiento primario
Se separan grasas y sólidos sedimentables, reduciendo la carga contaminante inicial.
3. Tratamiento secundario
Se aplican procesos biológicos para eliminar la materia orgánica disuelta.
4. Tratamiento terciario
Se realiza la desinfección y refinamiento final del agua, permitiendo su reutilización o descarga segura.
Gracias a este proceso, el agua tratada puede reincorporarse al entorno sin representar riesgos para los ecosistemas.
Tecnología y sostenibilidad: la apuesta de Aguakan en 2026
Actualmente, Aguakan opera plantas en Cancún, Playa del Carmen, Isla Mujeres y Puerto Morelos, incorporando tecnologías como digestión anaeróbica, desinfección con luz ultravioleta y sistemas solares fotovoltaicos. Estas centrales generan alrededor de 1.8 MWp de energía limpia, lo que posiciona a la empresa como pionera en integrar energías renovables al saneamiento del agua en el sureste mexicano.
En línea con las tendencias de 2026, el tratamiento de aguas residuales no solo busca cumplir con la normativa, sino avanzar hacia modelos más sostenibles, con menor huella ambiental y mayor eficiencia energética.
¿Por qué es clave tratar las aguas residuales?
El tratamiento adecuado de estas aguas permite:
- Reducir riesgos sanitarios.
- Evitar la contaminación de acuíferos y ecosistemas.
- Proteger fuentes de abastecimiento de agua.
- Reintegrar el recurso al ciclo natural de forma segura.
En un estado como Quintana Roo, donde el agua subterránea es vital, estas acciones son fundamentales para garantizar el equilibrio entre desarrollo turístico y sostenibilidad.