Día Internacional de la Mujer 2026: el papel de las mujeres en el acceso y gestión del agua
En México y en todo el mundo, las mujeres siguen siendo quienes cargan con la mayor parte de las tareas relacionadas con el agua: recolección, cuidado y uso doméstico. Esa realidad limita su tiempo, salud y oportunidades, pero también las convierte en agentes fundamentales para la gestión y la resiliencia hídrica.
Según estimaciones del Programa Conjunto de Monitoreo (JMP) del abastecimiento de agua, el saneamiento y la higiene de la OMS y UNICEF, alrededor de 2,200 millones de personas carecen de servicios de agua gestionados de forma segura.
En los hogares sin agua en la vivienda, estudios de organismos internacionales muestran que en dos de cada tres familias, la responsabilidad principal de conseguir el agua recae en mujeres y niñas.
¿Cómo afecta esto a México y a las comunidades locales?
En México, la cobertura de agua entubada alcanza niveles altos a escala nacional, pero persisten brechas: comunidades rurales e indígenas enfrentan limitaciones de acceso y continuidad.
Datos institucionales de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y análisis técnicos del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) subrayan la necesidad de políticas que integren género y técnica para responder a la escasez y proteger los acuíferos.
En lugares como Quintana Roo, las iniciativas públicas y privadas están transformando el rol histórico de las mujeres en torno al agua. En lugar de verlas solo como responsables del uso doméstico, ahora se les reconoce como lideresas técnicas y sociales dentro de programas de educación hídrica, monitoreo de calidad y gestión de redes comunitarias.
Estos espacios buscan redistribuir la responsabilidad de la gestión del agua entre hombres y mujeres, promoviendo una gobernanza más equitativa y profesionalizada.
¿Por qué es urgente incorporar más liderazgo femenino en el agua?
Organismos internacionales como la ONU Mujeres y la UNESCO coinciden en que la falta de datos desagregados por género y la escasa representación femenina en niveles decisorios dificultan políticas equitativas.
La evidencia muestra, además, que cuando las mujeres participan en pie de igualdad, los servicios son más inclusivos, sostenibles y eficaces.

Mujeres en el Taller de Plomería de Aguakan
Impulsar la igualdad de género en el sector hídrico implica: inversión en formación técnica para mujeres, mecanismos que garanticen su participación en la toma de decisiones, y métricas que midan impactos de género en políticas hídricas.
Solo así, en este Día Internacional de la Mujer 2026, el agua podrá convertirse en una fuerza real de equidad y desarrollo sostenible en México.