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La ciudad que se está hundiendo hasta 50 centímetros al año por falta de agua

La ciudad que se está hundiendo hasta 50 centímetros al año por falta de agua

29.04.2026

La Ciudad de México (CDMX) se hunde. No es una metáfora ni una proyección lejana: es un proceso medible que ocurre desde hace décadas y que, en algunas zonas, alcanza ritmos de hasta 50 centímetros por año. Detrás de este fenómeno hay una crisis hídrica compleja que combina sobreexplotación de agua subterránea, condiciones geológicas particulares y crecimiento urbano.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Journal of Geophysical Research: Solid Earth, el hundimiento en la capital mexicana ha sido constante durante décadas y podría mantenerse durante más de un siglo si no cambian las condiciones actuales.

¿Por qué se hunde la Ciudad de México?

El hundimiento del suelo en la CDMX no es uniforme. Mientras algunas áreas presentan descensos moderados, otras registran niveles mucho más acelerados. A lo largo del tiempo, la ciudad ha perdido varios metros de altura en distintas zonas, acumulando un impacto que ya es visible en calles, edificios e infraestructura urbana.

El origen del problema está bajo tierra. Cerca del 70% del agua que consume la ciudad proviene de reservas subterráneas que se han explotado durante décadas a un ritmo mayor del que pueden recargarse.

A medida que se extrae el agua, los sedimentos del subsuelo —especialmente arcillas— pierden humedad y se compactan. Este proceso reduce el volumen del suelo y provoca que la superficie descienda.

Aunque podría pensarse que el hundimiento depende directamente de cuánta agua se extrae en cada zona, estudios científicos han demostrado que el fenómeno es más complejo. La velocidad del hundimiento está fuertemente ligada a las características del terreno, en particular al grosor de las capas de arcilla.

Un proceso prácticamente irreversible

Uno de los aspectos más preocupantes es que este hundimiento no puede revertirse fácilmente. La compactación de las arcillas es, en gran medida, permanente.

Esto significa que, incluso si se redujera la extracción de agua o se lograra recargar los acuíferos, gran parte del terreno ya no recuperará su volumen original.

Investigaciones basadas en datos históricos, satelitales y geodésicos muestran que este proceso ha sido constante durante décadas y podría continuar por al menos 150 años más. En ese tiempo, algunas zonas podrían hundirse varios metros adicionales.

Las consecuencias del hundimiento de la ciudad

El hundimiento afecta calles, edificios, sistemas de drenaje y redes de distribución de agua, algunas de sus consecuencias son:

  • Fugas.
  • Mayores costos de mantenimiento.
  • Incremento en el riesgo de inundaciones.
  • Menor acceso al agua.
  • Ampliación de las brechas sociales.

El fenómeno también tiene implicaciones en la calidad del agua. A medida que el subsuelo se compacta, se modifican los flujos internos, permitiendo que agua con sales o contaminantes descienda hacia los acuíferos que abastecen a la ciudad. De acuerdo con los científicos, esto podría generar, a largo plazo, un deterioro en la calidad del agua disponible para consumo humano.

Hasta 50 centímetros de hundimiento tiene la Ciudad de México

Aunque el caso de la Ciudad de México es uno de los más extremos, no es único. Otras grandes urbes del mundo también enfrentan hundimientos relacionados con el crecimiento urbano.

En este contexto, el hundimiento no solo es una consecuencia del uso intensivo del agua, sino una señal de alerta sobre la necesidad de replantear la gestión del recurso.

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