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El problema de las bolsas de plástico más allá de la basura: así pueden afectar al planeta y a tu salud

El problema de las bolsas de plástico más allá de la basura: así pueden afectar al planeta y a tu salud

03.07.2026

Las bolsas de plástico forman parte de la vida cotidiana desde hace décadas. Se utilizan durante unos minutos para transportar alimentos, ropa o cualquier compra, pero pueden permanecer en el ambiente durante muchos años si no reciben una disposición adecuada.

Por ello, cada 3 de julio se conmemora el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, una fecha impulsada para crear conciencia sobre el impacto de estos productos de un solo uso y promover alternativas reutilizables que ayuden a disminuir la contaminación.

Aunque el principal problema suele asociarse con el daño que causan en ríos, mares y ecosistemas, cada vez existe mayor interés por entender cómo la contaminación por plásticos también puede afectar la salud de las personas.

¿Las bolsas de plástico afectan tu salud?

Sí, aunque no de la forma que muchas personas imaginan. No existe evidencia científica que demuestre que cargar una bolsa de plástico o tenerlas en casa ocasione un daño inmediato a la salud. Sin embargo, los especialistas advierten que el problema está en el volumen de residuos plásticos que se generan cada año y por ende, la exposición constante a partículas y compuestos derivados de estos materiales.

Cuando una bolsa de plástico termina en un relleno sanitario, en un río, playa o mar, comienza un proceso de degradación provocado por la luz solar, el viento y el desgaste mecánico. Con el tiempo, se fragmenta en partículas cada vez más pequeñas conocidas como microplásticos, de menos de cinco milímetros de diámetro.

Estas partículas ya han sido detectadas en océanos, ríos, lagos, alimentos, agua potable e incluso en el aire que respiramos. Por ello, organismos internacionales coinciden en que la mejor estrategia sigue siendo reducir la contaminación por plásticos desde su origen.

Razones por las que deberíamos no usar bolsas de plástico en el día a día

1. Contribuyen a la presencia de microplásticos

Uno de los principales motivos para disminuir el uso de bolsas desechables es que, cuando no se gestionan correctamente, pueden transformarse en una fuente importante de microplásticos. Estas partículas pueden desplazarse por el agua, el suelo e incluso por el aire, facilitando su ingreso a distintos ecosistemas.

Diversas investigaciones han encontrado microplásticos en pescados, mariscos, sal de mesa, agua embotellada y agua del grifo en diferentes regiones del mundo. Aunque todavía no existe consenso sobre el impacto que estas concentraciones tienen en la salud humana, la OMS reconoce que la exposición es cada vez más frecuente y recomienda fortalecer la investigación científica para comprender mejor sus posibles efectos.

2. Algunos plásticos contienen sustancias químicas

Otro aspecto que preocupa a científicos y médicos es la presencia de aditivos químicos utilizados durante la fabricación de muchos productos plásticos.

Dependiendo del tipo de plástico y del uso que reciba, algunos compuestos pueden migrar hacia el entorno cuando el material se expone a altas temperaturas, radiación solar, desgaste físico o envejecimiento. Por ello, se recomienda evitar reutilizar bolsas desechables para almacenar alimentos durante largos periodos.

3. La contaminación por bolsas de plástico también puede afectar la calidad del agua

Una gran parte de las bolsas de plástico que no se desechan correctamente termina en calles, alcantarillas, ríos, lagunas y, finalmente, en el mar. Durante ese recorrido, estos residuos se fragmentan lentamente y liberan partículas que permanecen durante años en el ambiente.

En ciudades como Cancún, Playa del Carmen o Puerto Morelos, evitar que las bolsas de plástico lleguen al drenaje también contribuye a mantener limpios los sistemas de alcantarillado y reduce el riesgo de obstrucciones que pueden favorecer encharcamientos durante la temporada de lluvias.

4. Quemar bolsas de plástico libera contaminantes que afectan la calidad del aire

Una práctica que aún ocurre en algunas comunidades es quemar la basura para reducir su volumen. Sin embargo, hacerlo con bolsas de plástico y otros residuos similares puede representar un riesgo para el ambiente y la salud.

La OMS advierte que la quema abierta de residuos genera contaminantes atmosféricos dañinos para las personas y el medio ambiente. Entre ellos se encuentran partículas finas y diversos compuestos tóxicos cuya composición depende del tipo de material que se queme y de las condiciones de la combustión.

Cuando la quema se realiza de manera doméstica o sin controles adecuados, las emisiones pueden deteriorar la calidad del aire y aumentar la exposición de las personas que viven cerca del lugar.

¿Qué alternativas existen para reducir el uso de bolsas de plástico?

Disminuir el consumo de bolsas desechables no significa dejar de utilizarlas de un día para otro, sino adoptar hábitos que reduzcan la cantidad de residuos que generamos.

Algunas acciones sencillas pueden marcar una diferencia importante:

  • Llevar una bolsa reutilizable de tela al hacer las compras.
  • Reutilizar varias veces las bolsas de plástico que ya se tienen antes de desecharlas.
  • Rechazar bolsas adicionales cuando no sean necesarias.
  • Preferir productos con menos empaques plásticos.
  • Separar correctamente los residuos para facilitar su aprovechamiento cuando existan programas de reciclaje.

De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas del Medio Ambiente, reducir el consumo de plásticos de un solo uso es una de las medidas más efectivas para disminuir la contaminación desde el origen, ya que evita que estos materiales lleguen a ríos, mares y otros ecosistemas.

Cuidar el agua también significa reducir los residuos plásticos

Las bolsas de plástico suelen utilizarse apenas unos minutos, pero pueden permanecer durante décadas en el ambiente.

Cuando llegan a calles, alcantarillas, ríos o cuerpos de agua, no solo afectan a la fauna y los ecosistemas; también complican la gestión de los residuos, favorecen la acumulación de basura en la infraestructura de drenaje y contribuyen a la contaminación de las fuentes de agua.

Elegir una bolsa reutilizable, reutilizar las que ya existen y disponer correctamente de la basura son acciones sencillas que, multiplicadas ayudan a reducir la contaminación y a conservar el agua para las futuras generaciones.

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