Guía de basura inorgánica: cómo diferenciar la reciclable de la no reciclable
Separar la basura inorgánica de la orgánica y conocer los diferentes tipos de residuos reciclables son pasos clave para proteger el medio ambiente. En estados como Quintana Roo, esta práctica también ayuda a evitar que plásticos y metales lleguen al mar, una de las principales amenazas para los ecosistemas costeros.
Este 2026, la gestión de residuos en México enfrenta uno de sus mayores desafíos. De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), los rellenos sanitarios del país operan al límite y se registra un aumento sostenido en la generación de basura doméstica.
¿Qué es la basura inorgánica y por qué genera tanta confusión?
La basura inorgánica está compuesta por materiales que no provienen de organismos vivos y que tardan siglos en degradarse. Entre los más comunes se encuentran los plásticos, metales, vidrios y cerámicas.
Sin embargo, no todo lo inorgánico puede reciclarse. Cuando un envase o material está contaminado con restos de comida, aceites o productos químicos, pierde valor de recuperación y termina como desecho final en los rellenos sanitarios.
De acuerdo con la SEMARNAT, solo una fracción limitada de los residuos inorgánicos generados en México logra reincorporarse al ciclo de reciclaje, principalmente por falta de separación adecuada en origen.
¿Cómo saber si un residuo inorgánico es realmente reciclable?
Para que un material pueda aprovecharse en los programas de reciclaje debe cumplir dos condiciones básicas:
- Tener una composición identificable (plástico, vidrio, metal, papel).
- Estar limpio y seco: esto es esencial para que las plantas de separación locales puedan procesarlo sin contaminar el resto de los materiales.
Inorgánicos reciclables
Son aquellos que pueden reintegrarse como materia prima, ahorrando agua, energía y recursos naturales. Ejemplos comunes:
- PET y HDPE (plásticos #1 y #2): botellas de agua, refrescos o detergentes.
- Aluminio y hojalata: latas de bebidas o alimentos.
- Papel y cartón limpios y secos.
- Vidrio transparente o ámbar, como botellas y frascos.
Estos materiales se consideran de alto valor de recuperación, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), debido a su demanda en el mercado de reciclaje.
En casa es clave limpiar, secar y aplastar cada envase antes de desecharlo. Los materiales con los números de reciclaje 1 y 2 son los más fáciles de procesar.
Inorgánicos no reciclables
Son materiales que, aunque no se degradan fácilmente, no pueden reprocesarse por su composición o por falta de infraestructura adecuada. Entre ellos destacan:
- Plásticos flexibles y bolsas delgadas.
- Unicel (poliestireno expandido).
- Empaques metalizados (como los de frituras).
- Pañales y productos sanitarios.
- Envases con residuos orgánicos o aceites.
En México, entre el 46 % y el 60 % de los residuos inorgánicos recolectados terminan en rellenos sanitarios, principalmente plásticos, empaques y materiales de bajo valor comercial, de acuerdo con datos de la SEMARNAT.
¿A dónde llevar los residuos inorgánicos reciclables?
Los reciclables no deben mezclarse con la basura común, ya que al combinarse con desechos orgánicos pierden su valor de recuperación.
Lo ideal es llevarlos a:
- Centros de acopio municipales.
- Puntos Verdes, donde se reciben materiales limpios como PET, aluminio, vidrio y cartón seco.
- Centros privados y escolares que recolectan PET y aluminio.
- Contenedores de Aguakan, específicos para la recuperación de plástico PET en colaboración con instituciones educativas y asociaciones ambientales locales.
Por su parte, los inorgánicos no reciclables —como bolsas delgadas, unicel, empaques metalizados o pañales— deben entregarse al camión de basura general.
Algunos municipios cuentan con campañas de manejo especial para plásticos de un solo uso o residuos peligrosos, como pilas y electrónicos, que se recolectan en los programas “Reciclatón” impulsados por la SEMARNAT y el gobierno local.
¿Cómo apoya Aguakan a reciclar basura inorgánica?
Además de su labor en saneamiento, Aguakan impulsa acciones concretas para la gestión responsable de residuos.
Los principales desechos generados por la empresa corresponden a lodos secos y materiales del pretratamiento, que se utilizan como biosólidos para reforestación y jardinería en espacios públicos, campos deportivos y áreas verdes de Quintana Roo.
Asimismo, la empresa también promueve campañas internas de reciclaje entre su personal, invitando a los colaboradores a separar correctamente materiales como PET, papel, cartón y aluminio. Estos residuos son entregados al área de Medio Ambiente y se canalizan a través del programa de reciclaje municipal “Reciclatón”.
Gracias a estas acciones, Aguakan ha logrado incrementar la recolección de materiales valorizables, fortaleciendo su compromiso con la sostenibilidad hídrica y la gestión integral de residuos en el Caribe mexicano.
Normativas y acciones locales hacia un Quintana Roo más limpio
La Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y la NOM-161-SEMARNAT-2011 establecen la obligación de separar la basura desde el hogar y promover el aprovechamiento de materiales reciclables.
En Quintana Roo, los municipios turísticos han reforzado campañas de separación, incorporando puntos verdes y programas de recolección diferenciada para reducir la contaminación del suelo y los mantos freáticos.
Separar correctamente tus residuos no es solo una práctica ambiental, sino una forma directa de cuidar el agua y proteger el ecosistema del Caribe. Un envase limpio, seco y aplastado puede marcar la diferencia entre un residuo útil y uno que permanecerá siglos bajo tierra.