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¿Hay agua en la Luna? Los últimos descubrimientos científicos y por qué cambia lo que sabemos del satélite

¿Hay agua en la Luna? Los últimos descubrimientos científicos y por qué cambia lo que sabemos del satélite

17.07.2026

Durante gran parte del siglo XX, la comunidad científica consideró que la Luna era un mundo prácticamente seco. La ausencia de una atmósfera densa y las temperaturas extremas parecían impedir la presencia estable de agua. Sin embargo, tras décadas de exploración espacial y gracias al desarrollo de instrumentos más precisos, hoy existe evidencia sólida de que el satélite natural de la Tierra alberga agua en distintas formas y regiones, aunque muy diferente a la que encontramos en nuestro planeta.

¿Hay agua en la Luna?

Sí. Las investigaciones científicas han confirmado que la Luna contiene agua, pero no en forma de océanos, lagos o ríos. Por el contrario, puede encontrarse como hielo en zonas extremadamente frías, como moléculas de agua (H₂O) adheridas o incrustadas en el suelo lunar, y agua atrapada en minerales y pequeñas esferas de vidrio formadas por antiguos erupciones volcánicas o impactos de meteoritos.

¿Dónde se encuentra el agua lunar?

Los mayores depósitos conocidos se localizan en cráteres cercanos a los polos norte y sur de la Luna que permanecen en sombra permanente. Debido a que el Sol nunca ilumina su interior, las temperaturas son lo suficientemente bajas para conservar hielo durante millones de años.

En 2018, el análisis completo de los datos obtenidos por el instrumento Moon Mineralogy Mapper, transportado por la misión india Chandrayaan-1, confirmó múltiples depósitos de hielo en estas regiones.

El agua también se ha identificado en el regolito, la capa de polvo y fragmentos de roca que cubre la superficie lunar. En este caso, las moléculas pueden quedar adheridas a los granos del suelo o atrapadas en materiales geológicos. Aunque las cantidades detectadas son pequeñas, estos hallazgos demostraron que el agua no está restringida únicamente a los polos.

Los descubrimientos científicos que cambiaron lo que sabemos sobre la Luna

El cambio de perspectiva comenzó con nuevas observaciones realizadas a partir de la década de 1990, cuando distintas misiones sugirieron la posible existencia de hielo en cráteres permanentemente sombreados. Más adelante, el estudio de muestras traídas por las misiones Apollo con técnicas modernas reveló que algunos minerales conservaban agua en su interior, algo que había pasado inadvertido décadas atrás.

En 2009, varias misiones, entre ellas Chandrayaan-1, así como las misiones Cassini y Deep Impact durante sobrevuelos lunares, detectaron señales de hidratación distribuidas sobre la superficie. Sin embargo, esos instrumentos no podían determinar si correspondían a moléculas de agua o a hidroxilo.

Un avance decisivo llegó en 2020 gracias al Observatorio Estratosférico para Astronomía Infrarroja (SOFIA) de la NASA. Al observar el cráter Clavius en una longitud de onda específica, los investigadores confirmaron por primera vez la presencia de moléculas de agua en una zona iluminada por el Sol. Este resultado demostró que el agua puede existir también fuera de los cráteres permanentemente sombreados.

En 2023, un estudio basado en datos obtenidos por SOFIA presentó uno de los mapas más detallados sobre la distribución del agua molecular cerca del polo sur de la Luna. Este trabajo ayuda a comprender cómo podría desplazarse el agua sobre la superficie y aporta información útil para futuras misiones de exploración.

¿Por qué sigue cambiando lo que sabemos sobre el agua en la Luna?

La exploración espacial avanza conforme aparecen instrumentos más avanzados y nuevas formas de analizar la información. En muchos casos, datos obtenidos hace años pueden ofrecer respuestas diferentes cuando se procesan con tecnologías más modernas.

Además, cada misión aporta evidencia complementaria. Algunas estudian la composición química de la superficie, otras analizan el comportamiento del hielo en regiones polares y otras observan la Luna desde longitudes de onda que permiten distinguir moléculas de agua de otros compuestos. Por ello, el conocimiento científico continúa evolucionando y todavía existen preguntas abiertas sobre el origen, la distribución y el ciclo del agua lunar.

La importancia de encontrar agua en la Luna

Confirmar la presencia de agua tiene implicaciones que van mucho más allá del interés científico. Este recurso podría ayudar a sostener futuras misiones tripuladas, ya que, si se logra extraer de manera eficiente, podría utilizarse para:

  • Producir oxígeno para respirar.
  • Generar hidrógeno y oxígeno mediante electrólisis, componentes que pueden emplearse como combustible para cohetes.

Además, conocer dónde se encuentra el agua y cómo se conserva permite comprender mejor la historia geológica de la Luna y ofrece pistas sobre el origen del agua en otros cuerpos del Sistema Solar. Aunque todavía quedan desafíos tecnológicos antes de aprovechar estos recursos, cada nuevo descubrimiento contribuye a planificar las próximas etapas de la exploración lunar.

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