La milenaria forma en que los mayas gestionaban el agua y por qué la UNESCO recomienda aplicarla hoy
Los mayas perfeccionaron la gestión del agua con cenotes y reservorios. La UNESCO propone aprender de su modelo en la actualidad.
La gestión del agua fue el eje invisible que permitió a los antiguos mayas prosperar en una península sin ríos superficiales. Desde Yucatán hasta Quintana Roo, diseñaron sistemas para captar, potabilizar y distribuir el agua de lluvia y de los acuíferos kársticos, combinando ingeniería, normas comunitarias y una comprensión ecológica única. Hoy, la UNESCO recomienda recuperar ese conocimiento indígena para enfrentar sequías, contaminación y el reto urbano en el Caribe mexicano.
¿Cómo gestionaban el agua los mayas?
La civilización maya creó reservorios, aguadas y chultunes para almacenar agua, y establecieron reglas colectivas de uso y cuidado del recurso. La UNESCO ha documentado que este modelo de manejo comunitario fue adaptable y sostenible durante siglos.
En contextos kársticos, como la península de Yucatán, el agua se infiltra y circula bajo tierra. De ahí surgen los cenotes, puertas de entrada al gran acuífero peninsular, uno de los sistemas subterráneos más extensos del mundo.
Los mayas diseñaron ciudades para captar lluvia y convertir excavaciones en depósitos. En Tikal, evidencia reciente confirma el uso de zeolita y cuarzo como filtros naturales, uno de los sistemas de potabilización más antiguos del hemisferio occidental. Es decir, no solo almacenaban: mejoraban la calidad del agua con tecnología natural.
El acuífero peninsular sostiene a millones de personas y al turismo de Cancún, Isla Mujeres, Playa del Carmen y Puerto Morelos. Pero enfrenta salinización natural, descargas deficientes y presiones urbanas.
Estudios de 2025 documentan vulnerabilidad creciente y usos domésticos que todavía descargan al subsuelo, lo que nos habla de la gran importancia sobre reducir la contaminación en origen y tratar mejor las aguas residuales.
En este contexto, Aguakan opera con fuentes subterráneas: 222 pozos, 85 tanques de agua potable, 73 cárcamos y 13 plantas de tratamiento, reforzando infraestructura para garantizar calidad y continuidad del servicio.
Acciones a implementar inspiradas en prácticas mayas
La UNESCO sugiere integrar conocimientos ancestrales con tecnología moderna para lograr una seguridad hídrica sostenible. Estas son algunas medidas posibles:
Hogares
- Captación de lluvia con techos y patios.
- Prefiltros con arena y zeolita.
- Revisión de plomería y evitar descargas de grasas o químicos.
Colonias
- Monitoreo ciudadano de pozos y cenotes.
- Reportes de calidad de agua vía aplicaciones.
- Brigadas de limpieza comunitaria.
Industria y hotelería
- Reúso interno del agua.
- Tratamiento avanzado de descargas.
- Planes de contingencia en temporada de lluvias.
Sector público y operador
- Ampliar colectores y plantas de tratamiento.
- Cumplir la NOM-001-SEMARNAT-2021 para proteger el acuífero.
- Comunicación abierta y programas de educación ambiental.
¿Qué podemos aprender en 2025 de las prácticas mayas?
1) Captación y almacenamiento pluvial descentralizado.
Techos y patios como “mini-reservorios” urbanos (al estilo de las aguadas) reducen demanda sobre el acuífero y amortiguan sequías. La UNESCO promueve soluciones basadas en conocimiento local para resiliencia hídrica.
2) Filtración natural y “bioingeniería” del agua.
Sistemas inspirados en zeolita y cuarzo pueden complementar la cloración doméstica y comunitaria, especialmente en viviendas con tinacos y cisternas.
3) Gobernanza comunitaria y monitoreo participativo.
Tal como antaño, reglas claras de uso, vigilancia social y sanciones (hoy, normativas) fortalecen el cuidado de cenotes y pozos. En Yucatán y Quintana Roo, colectivos mayas piden protección legal de los cenotes ante contaminación.
4) Saneamiento con estándares actualizados.
La reconversión de plantas de tratamiento en Quintana Roo ya avanza hacia la eliminación biológica de nutrientes.
5) Infraestructura que respete el karst.
Proyectos urbanos y turísticos deben considerar conectividad de cuevas y cenotes. Estudios recientes advierten impactos si no se planifica con rigor el desarrollo sobre el sistema subterráneo.
Con la construcción de las nuevas PTAR Norponiente II y Paraíso, Aguakan impulsa el saneamiento con plantas de tratamiento que generan su propia energía y reducen el impacto ambiental. Tecnología e innovación al servicio de la comunidad. #Aguakan #SaneamientoSostenible pic.twitter.com/BZLjxQlE5o
— Aguakan (@DHCAGUAKAN) July 3, 2025
La gestión del agua más efectiva para Quintana Roo une tradición maya (captación, filtración natural, control social del recurso) con infraestructura moderna y normas vigentes. Ese “puente” es exactamente lo que la UNESCO sugiere: cocrear soluciones con saberes locales para una seguridad hídrica duradera.