Las mujeres y las niñas son las más afectadas por la crisis del agua: OMS
La crisis del agua afecta más a mujeres y niñas. Descubre por qué y cómo el acceso al agua segura puede romper el ciclo de desigualdad.
La crisis del agua no solo se mide en litros: también se mide en tiempo, seguridad y en oportunidades perdidas. Y aquí hay una realidad que pesa, cuando falta agua en casa, casi siempre son las mujeres y las niñas quienes enfrentan la mayor carga.
Según un informe de UNICEF y la OMS, en hogares sin agua corriente las mujeres y las niñas suelen ser quienes salen a recolectarla. Esta tarea implica más riesgos de salud, violencia, lesiones y abandono escolar. En pocas palabras, la crisis del agua también es una crisis de igualdad.
¿Por qué la crisis del agua afecta más a mujeres y niñas?
1. Por roles de cuidado
En muchos hogares, las mujeres se encargan de cocinar, limpiar y cuidar a niños o personas mayores. Cuando el agua escasea, la carga doméstica se multiplica: buscar agua, almacenarla, reutilizarla y hacerla rendir. Esta tarea, que parece cotidiana, puede consumir horas del día y afectar su bienestar físico y emocional.
2. Por el tiempo que deben invertir
Ir por agua no es un pendiente rápido. En muchas comunidades significa caminar largas distancias, cargar cubetas o garrafones y regresar con peso. Ese tiempo se traduce en menos horas para estudiar, trabajar o descansar. UNICEF y la OMS advierten que las niñas que deben recolectar agua tienen menor asistencia escolar y menos oportunidades de desarrollo.
3. Por seguridad y dignidad
La falta de acceso a sanitarios seguros también afecta más a mujeres y adolescentes. Cuando no hay baño en casa o se comparten instalaciones, la sensación de inseguridad aumenta, sobre todo de noche. Además, la falta de higiene menstrual adecuada genera incomodidad, ausentismo escolar y problemas de salud.
¿Cómo se rompe el ciclo? Agua segura + saneamiento + educación
La solución no es una sola acción, sino un conjunto de medidas sostenibles:
- Infraestructura que funcione (agua potable, alcantarillado y tratamiento).
- Monitoreo y control de calidad para sostener confianza y seguridad.
- Educación y cultura del agua para que el consumo sea responsable y constante, no solo cuando hay crisis.
- Enfoque de género en programas de agua e higiene: integrar las necesidades de mujeres y niñas en la planeación y las políticas públicas.
Cuando el acceso al agua y al saneamiento es continuo y equitativo, las comunidades crecen y las desigualdades disminuyen.
¿Qué riesgos de salud se agravan cuando falta agua y saneamiento?
La escasez de agua no solo provoca sed: genera enfermedades y afecta la salud integral. Según la OMS, la falta de agua, saneamiento e higiene se asocia con:
- Diarreas e infecciones gastrointestinales.
- Problemas respiratorios.
- Lesiones por cargar peso excesivo.
- Estrés, ansiedad y exposición a violencia.
Aunque el planeta está cubierto de agua, solo un pequeño porcentaje es potable. La escasez de agua es real y su cuidado es una responsabilidad de todos. #DatoCurioso #Agua pic.twitter.com/LmZWFYlD83
— Aguakan (@DHCAGUAKAN) November 5, 2025
Dicho de forma sencilla: si la crisis del agua se siente más dura en mujeres y niñas, entonces mejorar agua y saneamiento también es una manera directa de protegerlas. Y eso, además de ser justo, es inteligente para cualquier comunidad.