¿Por qué Aguakan tiene más de 65 estaciones de bombeo? Así funciona nuestro sistema
Operamos más de 65 estaciones de bombeo que garantizan agua potable continua, segura y con presión adecuada para hogares, comercios y hospitales en Quintana Roo.
Garantizar el suministro de agua potable no es cuestión de suerte. Las estaciones de bombeo se encargan que el agua llegue todos los días a casas, comercios y hospitales. En el caso de Aguakan, contar con más de 65 estaciones de bombeo responde a una necesidad técnica, geográfica y operativa propia de Quintana Roo.
Las estaciones de bombeo permiten mover el agua potabilizada desde las zonas de captación hasta los puntos donde la ciudad la necesita. Debido a la extensión del territorio, el crecimiento urbano y las diferencias de nivel del terreno, no basta con una sola instalación. Por el contrario, se requiere una red distribuida que trabaje de forma coordinada, constante y segura.
¿Qué es una estación de bombeo y cómo funciona?
Una estación de bombeo es una infraestructura hidráulica que impulsa el agua potable a través de tuberías, venciendo la gravedad y las distancias. En otras palabras, funciona como el “corazón” del sistema: recibe el agua ya tratada y la envía hacia la red de distribución.
En general, estas estaciones cuentan con:
- Cárcamos de recepción, donde llega el agua.
- Bombas y motores, que impulsan el caudal.
- Tableros eléctricos y sistemas de control.
- Equipos de respaldo para operar ante cualquier eventualidad.
Gracias a este proceso, el agua puede llegar con la presión adecuada, incluso a colonias alejadas o zonas con mayor altura.
¿Por qué Aguakan necesita más de 65 estaciones de bombeo?
Quintana Roo tiene condiciones muy particulares. A diferencia de otras regiones, el terreno es mayormente plano, el crecimiento urbano es acelerado y la demanda de agua cambia según la temporada.
Por eso, Aguakan distribuye sus estaciones de bombeo estratégicamente para:
- Mantener un flujo continuo en toda la red.
- Evitar pérdidas de presión y garantizar equilibrio operativo.
- Abastecer zonas nuevas sin afectar a las existentes.
- Responder con rapidez ante mantenimientos o imprevistos.
En lugar de depender de una sola instalación, el sistema opera con estaciones interconectadas, lo que permite una gestión más eficiente y estable del agua potable.
Mantenimiento y control: clave para un servicio continuo
Además, cada estación cuenta con programas de mantenimiento preventivo y correctivo. Aunque existen tiempos estimados, el mantenimiento se ajusta según el estado real de los equipos, priorizando siempre la continuidad del servicio.
A esto se suma el trabajo de áreas especializadas en:
- Control de calidad del agua.
- Monitoreo operativo y telemetría.
- Supervisión permanente de presión y caudales.
Gracias a esta operación integral, las estaciones de bombeo no solo mueven agua: protegen la salud, la infraestructura y la tranquilidad de las familias.
Cada estación cumple una función específica dentro de una red que prioriza la eficiencia, la calidad del agua y la atención a la comunidad, tal como ocurre en otros procesos fundamentales del saneamiento y tratamiento del agua en la región.