Temporada de sargazo: ¿qué es y cómo afecta al océano?
La temporada de sargazo en el caribe mexicano y las costas de Quintana Roo se ha convertido en un fenómeno que cada año genera preocupación por su impacto en el medio ambiente y las playas. Aunque esta macroalga forma parte natural del ecosistema marino y cumple funciones importantes para numerosas especies, su crecimiento excesivo puede alterar el equilibrio del océano y afectar la calidad del agua.
Aquí te explicamos qué es el sargazo, por qué llega en grandes cantidades a las costas y cómo influye en la biodiversidad marina.
¿Qué es el sargazo y cuál es su función en el ecosistema?
El sargazo es una macroalga marina flotante que forma parte natural del ecosistema oceánico. En cantidades normales, sirve como alimento, sombra y refugio para cientos de especies marinas, por lo que resulta indispensable para mantener la biodiversidad. Entre sus funciones destacan:
- Es refugio para peces, tortugas marinas y otras especies durante distintas etapas de su vida.
- Funciona como alimento y protección a diversos organismos marinos.
- Favorece el equilibrio natural de los ecosistemas oceánicos.
Sin embargo, cuando llega en cantidades excesivas a las costas, el sargazo puede provocar afectaciones ambientales importantes.
De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), las acumulaciones masivas de sargazo reducen el paso de la luz solar y disminuyen la oxigenación del agua, afectando arrecifes, pastos marinos y diversas especies.
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¿De dónde proviene el sargazo?
El sargazo se encuentra de manera natural en distintas regiones del océano, principalmente en el Mar de los Sargazos, ubicado en el océano Atlántico. También suele formarse frente a la costa norte de Brasil, desde donde las corrientes marinas lo transportan hacia el Caribe, incluyendo las playas de Cancún, Playa del Carmen, Puerto Morelos y otros destinos de Quintana Roo.
Su presencia en estas costas es un fenómeno natural; sin embargo, en los últimos años se han registrado arribazones mucho mayores a las observadas décadas atrás.
¿Por qué hay más sargazo cada año?
El incremento del sargazo responde a diversos factores ambientales. Investigaciones científicas señalan que su proliferación está asociada al aumento de nutrientes en el océano provenientes de actividades humanas, además de factores como la temperatura del agua y las corrientes marinas.
El exceso de materia orgánica, fertilizantes y aguas residuales aporta nitrógeno y fósforo al mar, los cuales favorecen el crecimiento acelerado de esta macroalga.
De acuerdo con información de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), estas condiciones pueden permitir que la biomasa del sargazo llegue a duplicarse aproximadamente cada 18 días, alterando el equilibrio natural del ecosistema.
¿Cómo afecta el exceso de sargazo al océano?
Cuando el sargazo se acumula en grandes cantidades, deja de ser un elemento benéfico para convertirse en un factor que deteriora las condiciones ambientales del ecosistema marino. Entre sus principales impactos se encuentran:
- Reduce el paso de la luz solar, afectando arrecifes de coral y pastos marinos.
- Disminuye la concentración de oxígeno disponible en el agua durante su descomposición.
- Interfiere con el ciclo de vida de más de 72 especies marinas.
- Atrapa residuos y materia orgánica, agravando los efectos de la contaminación existente.
- Al descomponerse en la costa, genera malos olores y libera gases como sulfuro de hidrógeno y metano, además de provocar turbidez en el agua.
Por ello, aunque el sargazo es un componente natural del océano, sus arribazones masivas representan un desafío ambiental para las costas del caribe mexicano.
La relación entre el sargazo y la calidad del agua
El crecimiento excesivo del sargazo demuestra la estrecha relación entre las actividades humanas y la salud de los ecosistemas marinos. Reducir la contaminación, fortalecer el tratamiento adecuado de las aguas residuales y evitar el vertido de contaminantes ayuda a disminuir el aporte de nutrientes que favorecen la proliferación de esta macroalga.
Proteger la calidad del agua también significa proteger la biodiversidad, los arrecifes y las playas de Quintana Roo.