¿Por qué es necesario renovar las redes de agua y drenaje aunque no siempre sean visibles?
Una ciudad necesita una red hidráulica para transportar el agua potable desde los puntos de almacenamiento y distribución hasta los hogares, comercios y otros establecimientos.
Después de que usamos el agua, esta es recolectada mediante una red subterránea de drenaje sanitario y conducida hacia instalaciones donde recibe tratamiento.
Estas redes no son visibles, pero su estado influye en la eficiencia y confiabilidad de los servicios. Por ello, además del mantenimiento, algunos tramos pueden requerir rehabilitación, sustitución o renovación.
En las zonas de operación de Aguakan, esta infraestructura forma parte de un sistema que integra agua potable, alcantarillado y saneamiento.
Por eso, aunque las tuberías y otros componentes permanezcan ocultos, su funcionamiento es parte de actividades tan cotidianas como abrir una llave, bañarse o utilizar el sanitario.
¿Por qué una red puede necesitar renovación?
Con el tiempo, los materiales tienen desgaste y algunos tramos pueden presentar fugas, cambios en sus condiciones de operación u otras situaciones que hagan necesaria una intervención.
También pasa que una red que funcionaba adecuadamente cuando fue instalada ya no responda de la misma manera a las necesidades actuales de una zona. Es decir, el crecimiento de viviendas, comercios y usuarios modifica la demanda y hace necesario ampliar, reforzar, reorganizar o sustituir parte de la infraestructura.
Por eso, la decisión de renovar una tubería no depende únicamente de su antigüedad. También se consideran su estado, material, función, condiciones de operación y las necesidades de la zona.
¿Qué pasa cuando una ciudad crece?
El crecimiento urbano implica nuevos retos para las redes hidráulicas.
A medida que aumenta el número de viviendas y usuarios, la infraestructura debe adaptarse para mantener su capacidad y responder a las condiciones actuales. Esto puede requerir nuevas conexiones, ampliaciones, sustitución de determinados tramos o modificaciones en la configuración de la red.
En Quintana Roo, donde el crecimiento urbano y turístico ha incrementado la demanda de infraestructura hidráulica, las inversiones en obras han buscado mantener la cobertura, ampliar la capacidad y mejorar la eficiencia de los sistemas.
Renovar las redes de agua para prevenir
Una intervención forma parte de una estrategia preventiva para:
- Reducir riesgos.
- Mejorar el funcionamiento de la red.
- Atender condiciones que podrían convertirse en un problema posteriormente.
De hecho, existen tecnologías que permiten detectar incluso fugas que no son visibles en la superficie. Esto ayuda a entender por qué una obra puede ser necesaria aunque no haya una tubería rota, una inundación o una afectación evidente en la calle.
¿Por qué estas obras algunas veces implican trabajos en las calles?
Gran parte de la infraestructura hidráulica se encuentra bajo calles y banquetas. Por ello, algunas renovaciones requieren:
- Realizar excavaciones.
- Sustituir tuberías.
- Instalar nuevos tramos.
- Conectar la infraestructura existente con la nueva.
Por ende, determinadas obras generan cierres temporales, modificaciones en la circulación o trabajos en la vía pública. Estas afectaciones son visibles y pueden resultar molestas durante algunos días, pero forman parte de la intervención de una infraestructura que normalmente permanece fuera de la vista.
La renovación de una red de agua potable o drenaje sanitario, por tanto, no debe entenderse únicamente como una respuesta ante una emergencia. También es una forma de preparar el sistema para las necesidades actuales y futuras de la ciudad.
La infraestructura hidráulica no deja de ser importante porque no podamos verla. Al contrario, mantenerla en condiciones adecuadas requiere evaluarla, darle mantenimiento y renovarla cuando sus características y condiciones de operación lo hacen necesario. El objetivo es que los servicios de agua potable y drenaje sigan funcionando de manera eficiente y confiable.